Para poder apreciar un vino es necesario conocer las características básicas que conforman su cata. Aunque el aprendizaje no es inmediato, es recomendable saber identificar los descriptores e intentar definir cada vino que pruebes. ¿Es un buen plan, verdad? Descubramos las cinco características principales que definen un vino.

Dulzor

Cuando probamos un vino quizás esta es una de las primeras características que detectamos. A veces decimos que un vino es seco, muy seco o dulce. El dulzor de un vino viene derivado del azúcar residual que queda del proceso fermentativo, en el que el azúcar procedente del mosto se transforma en alcohol.

¿Cómo detectar el dulzor en el vino? La percepción del dulce se produce en la punta de la lengua, además, se puede percibir una ligera sensación grasa en medio de la lengua.

Acidez

La acidez es fundamental para definir la calidad de un vino. En muchas ocasiones, al catar un vino confundimos la acidez con el grado alcohólico. La acidez proviene del ácido tartárico y málico de las uvas con las que se elaboran los vinos. En la escala de pH se encontraría en un rango de entre 2.5 y 4.5, teniendo en cuenta que 7 es neutro. Es común que los vinos cuyas uvas han sido recolectadas en climas fríos, sean más ácidos que aquellos que son elaborados con uvas cosechadas en condiciones más cálidas.

¿Cómo detectar la acidez en un vino? La sensación de acidez se detecta en los laterales de la lengua. Un truco es frotar la lengua contra el paladar. Si la sientes áspera, el vino tiene un nivel de acidez alto.

Taninos

Se trata de los polifenoles que se encuentran en la piel, raspón y pepitas de la uva, así como en la propia madera de las barricas. Los taninos aportan astringencia y sabores herbáceos a los vinos. Además, se les considera compuestos que aportan estructura y complejidad.

¿Cómo detectar un nivel alto de taninos en el vino? Los taninos hacen que se produzca una sensación de sequedad en la lengua, pero no debe confundirse con el término “seco”, ya que los taninos siempre vienen acompañados de una fuerte astringencia.

Alcohol

El alcohol presente en los vinos proviene en la mayor parte de los casos del proceso mediante el cual el azúcar procedente del mosto de uva se convierte en etanol. En algunas circunstancias es añadido al vino, en un proceso denominado fortificación. La media de alcohol que contienen los vinos es de entre 11% y 13%.

¿Cómo podemos sentir el alcohol en el vino? La detección del alcohol pasa por la parte posterior de la boca, sintiendo una sensación de calor en la garganta.

Cuerpo

El cuerpo de un vino es el resultado de los cuatro factores descritos previamente, además de la propia variedad, la cosecha, o el origen. Se trata de la impresión que se tiene de la textura en su paso por boca.

¿Cómo detectar el cuerpo de un vino? Normalmente, el nivel de taninos, así como el alcohol son indicador de un vino con cuerpo. Los vinos con menos cuerpo suelen ser menos tánicos, con mayor acidez y menor concentración de alcohol.