¿Alguna vez os habéis preguntado cuál es la diversidad microbiológica de vuestros viñedos? En Biome Makers somos conscientes de la importancia de la biodiversidad en los suelos vitícolas como uno de los principales factores indicativos de la sostenibilidad.

Los microorganismos habitan y condicionan el suelo de los viñedos y constituyen un ecosistema particular. Es del todo conocido, el papel de determinadas especies microbianas en el mantenimiento del estado de salud y la fertilidad de los viñedos, así como la influencia en las propiedades sensoriales de los vinos elaborados en un territorio determinado.

Nos interesa medir la complejidad global de las comunidades microbianas como la garantía del futuro de la viticultura, así como la sinergia con el respeto al terroir y la aplicación de buenas prácticas culturales. Estamos interesados en la alimentación del futuro y esa es la razón por la que nuestra tecnología ha sido desarrollada con la vista en una agricultura de precisión. Queremos ayudar a los agricultores a tomar mejores decisiones, basadas en el conocimiento de uno de los mayores determinantes de la calidad y rendimiento de los cultivos: sus comunidades microbianas.

A través de una exclusiva combinación de secuenciación de ADN e inteligencia de datos, estamos ahondando en esta realidad. Los microorganismos están en todas partes, juegan importantes papeles en el suelo y en las plantas y son responsables de una gran parte de la comida y bebida que consumimos cada día. En lugar de luchar contra el microbioma natural, desarrollamos herramientas para trabajar en armonía y mejorar la calidad de la agricultura y alimentación sostenibles.

La identificación y comprensión del microbioma como base para evaluar la salud y la calidad del viñedo es posible a partir de la herramienta WineSeq®. El punto de partida es estudiar la importancia de los microorganismos y utilizar el microbioma como bioindicador con el fin de optimizar la producción agrícola y apoyar a vitivinicultores y enólogos en la tarea de elaborar vinos cada vez más sostenibles, basados en el conocimiento, pero manteniendo las señas de identidad de una región vitivinícola.