El estado de Oregón ha conseguido establecer una gran reputación entre los amantes del vino y es una de las regiones más prometedoras. Aunque los niveles de producción no son extraordinariamente elevados comparados con otras zonas como California, Oregón acoge distintivas interpretaciones de Pinot Noir y a menudo es puesto a la altura de Borgoña.

Oregón tiene siete áreas de cultivo y 18 Denominaciones de Origen, entre las que podemos encontrar Willamette Valley, la región principal. Es sede de 500 bodegas y posee dos tercios del total de viñedos del estado. Esta área se consolidó a principios de los 80, aunque las primeras uvas de Pinot Noir fueron plantadas en 1965. Actualmente, es responsable del 72% de la producción de todo el estado y del 81% de la producción de Pinot Noir.

Willamette Valley se encuentra en la zona este de la Cordillera Costera, a 80 kilómetros del océano Pacífico y protegido al oeste por la Cordillera Cascada. Estas montañas están compuestas por una mezcla de suelo volcánico, loess y sedimentos: esta es la razón por la que las uvas cultivadas en los viñedos del valle tienen un estilo muy particular.

Esta región húmeda y fresca tiene un clima templado durante todo el año, con veranos cálidos y secos e inviernos fríos y húmedos. La lluvia llega a finales del otoño y a principios de la primavera, coincidiendo con las temperaturas más bajas. Las montañas situadas tanto al este como al oeste del valle actúan como barrera para frenar las frías temperaturas, pero aun así experimenta una de las climatologías más húmedas que cualquier otra región.

Tal y como se ha señalado anteriormente, Pinot Noir es la variedad dominante en Willamette Valley – más de 6000 hectáreas plantadas en la zona. Los vinos tienden a presentar aromas a cereza negra y pimienta, con matices terrosos. Sin embargo, pueden cambiar drásticamente de una subregión a otra – de suelo forestal y trufas en Dundee Hills a notas florales y picantes en Yamhill-Carlton. Aunque esta es la variedad más extendida del valle, no es la única. Los productores también se encuentran atraídos por Pinot Gris, Chardonnay y Riesling, entre otras 70 variedades.